Una representación lírica de mi protesta.
jueves, 8 de marzo de 2007
miércoles, 7 de marzo de 2007
¿INDIGENTES?
“Yo me pregunto por qué la gente normal nos mira así como basura, si nosotros somos SERES HUMANOS que también tenemos corazón, tenemos ideales, somos ante todo personas como ustedes”…
…Estas son las palabras de Teresa de Jesús, una amiga que fue prostituta 36 años, salió de su trabajo por amor, una vida feliz después del telón negro que la arropaba, después de pasar de cama en cama, de golpes, y deseos carnales que debía cumplir, su vida fue un ciclo y regreso al lado oscuro de sobrevivir. El destino en un instante de tiempo le robo su placidez, su felicidad y su vida digna.
Teresa a igual que cientos de PERSONAS, por circunstancias de la vida y pruebas de Dios, vive en las calles, vive de la caridad, en el asfalto hecho por el hombre, en medio de la basura, el mal olor, la incomodidad, el clima frío o cálido, pero con añoranza de amor y respeto…
Ellos de los que hablo, la mayoría de ustedes le llaman indigentes, esa no es una palabra digna de una persona como cualquiera de nosotros, ¿O a usted le gustaría que le dijeran –basura quítate de aquí, o ¡No se me acerque que huele horrible, o que sin palabras sólo le muestren un rostro de desagrado?
Personas que amaron, se enamoraron, y sueñan con lo mismo ahora, anhelan un saludo en la calle, -¿Se ha puesto a pensar qué sería de usted sin hablar durante días enteros con nadie, sin compartir eso que le ocurrió en el día, sin expresar lo que tiene hay en la razón o el corazón? Semanas sin una sonrisa que le regalen, sino que por el contrario lo insulten sin conocerlo, sin saber quien es, le digan lo asqueroso que está, le huyan porque lo juzgan de ladrón?
Ahora bien, según la Real Academia Española, indigencia significa falta de comodidades para vestirse o alimentarse, pues lo siento, puede ser la mismísima lengua castellana, peor no soporto la idea de llamara así a una persona que también ama, tiene sueños, y le gusta reírse, pienso por el contrario que el significado de indigente, desde la raíz, significa in: sin, gente: gente. Juzguen ustedes…
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=indigencia
…Estas son las palabras de Teresa de Jesús, una amiga que fue prostituta 36 años, salió de su trabajo por amor, una vida feliz después del telón negro que la arropaba, después de pasar de cama en cama, de golpes, y deseos carnales que debía cumplir, su vida fue un ciclo y regreso al lado oscuro de sobrevivir. El destino en un instante de tiempo le robo su placidez, su felicidad y su vida digna.
Teresa a igual que cientos de PERSONAS, por circunstancias de la vida y pruebas de Dios, vive en las calles, vive de la caridad, en el asfalto hecho por el hombre, en medio de la basura, el mal olor, la incomodidad, el clima frío o cálido, pero con añoranza de amor y respeto…
Ellos de los que hablo, la mayoría de ustedes le llaman indigentes, esa no es una palabra digna de una persona como cualquiera de nosotros, ¿O a usted le gustaría que le dijeran –basura quítate de aquí, o ¡No se me acerque que huele horrible, o que sin palabras sólo le muestren un rostro de desagrado?
Personas que amaron, se enamoraron, y sueñan con lo mismo ahora, anhelan un saludo en la calle, -¿Se ha puesto a pensar qué sería de usted sin hablar durante días enteros con nadie, sin compartir eso que le ocurrió en el día, sin expresar lo que tiene hay en la razón o el corazón? Semanas sin una sonrisa que le regalen, sino que por el contrario lo insulten sin conocerlo, sin saber quien es, le digan lo asqueroso que está, le huyan porque lo juzgan de ladrón?
Ahora bien, según la Real Academia Española, indigencia significa falta de comodidades para vestirse o alimentarse, pues lo siento, puede ser la mismísima lengua castellana, peor no soporto la idea de llamara así a una persona que también ama, tiene sueños, y le gusta reírse, pienso por el contrario que el significado de indigente, desde la raíz, significa in: sin, gente: gente. Juzguen ustedes…
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=indigencia
jueves, 1 de marzo de 2007
ME GUSTA ESA ACTITUD
Desde que recuerdo, me gusta esa actitud competente que no acepta un si o un no a secas como respuesta, esa actitud que tiene mi papá. Siempre lo he admirado por ese tipo de condición inyectada en su vida, lo analicé desde que en repetidas ocasiones le hago preguntas y siempre sabe que responderme.
Ahora bien, soy un persona de lo más normal, como cualquiera de ustedes, un persona que ha asistido al colegio, talleres, la Universidad, etc, pero, ¿saben?, hace algunos años me di cuenta que no era suficiente la academia y los conductos regulares para alimentar mi espíritu emprendedor, mi alma de felicidad, indiscutible decir que es necesario, pero compenso eso que hago por gusto y por obligación con lo que me enseña la vida, la mirada de un extraño, las palabras ajenas, me encanta la actitud de preguntar cosas sin sentido y que sorpresivamente tiene una razón de existir.
Esto de lo que hablo semeja mucho la historia que papá me contó hace algún tiempo, “la carta a Garcia”[1], Con esto quiero explicar lo que trato de decir, no nos quedemos con lo que nos dan, que todo sea explicito, no! Manejemos la iniciativa, la doble vía, hay otro camino que esperar a tenerlo todo, a esperar recibir una clase, a esperar que venga la noche y que llegue el día siguiente a ver con que nos sorprende, nosotros tenemos que sorprender el día.
No se si dejo mucho o poco claro, sólo sé que tengo sed de buscar más elementos que me dejen ser mejor persona, mas competente, mas útil de lo que ya soy.
[1] La carta a García es la historia de un soldado en Cuba llamado Rowan, a quien le piden el favor que le lleve una carta a García, jefe de los insurgentes que luchaban por la independencia, no se tenía comunicación por ninguna vía con él, sólo se sabía que estaba en la selva de Cuba. Rowan se la amarró al pecho, hizo un viaje de cuatro días y desembarcó de noche en las costas de Cuba en un bote sin cubierta, y lo más interesante de esta historia es que nunca preguntó: ¿Dónde está García?
miércoles, 21 de febrero de 2007
¿POR QUÉ SE ACABA EL AMOR?
Suelo preguntarme situaciones y cosas que a veces sólo yo me entiendo, para algunos mis preguntas son sin sentido, pero, pilas! todo en esta existencia apela a un sentido.
La duda surgió en una tertulia con mis amigas sobre un tema que “nunca” solemos hablar las mujeres: los hombres. ¿Por qué? -Porque siempre me han encantado los hombres, porque me encanta mi novio, por eso me gusta hablar de él y hablar de los hombres -.
No pretendo resolver la pregunta que planteo, sólo expongo aquello que nos preguntamos en la conversación y que sigue caminando en mi cabeza: ¿Por qué se acaba el amor?, a raíz de esta me seducen otras preguntas: ¿Por qué la relación no puede ser igual que al principio? ¿Por qué dejan de dar detalles? ¿Por qué después de un tiempo se les olvida que eso es importante?...
Voy a partir de dos teorías para mi, son las razones por las que se debe ir el eje de una pareja estable, (llámele como quiera: matrimonio, concubinato, unión libre, noviazgo, en fin) lo más básico: los valores primordiales, aquellos que a muchos nos enseñaron de pequeños, otro, que como diría Mayolo, “Aprender a decir primero los adjetivos que los sustantivos, como yo.[1]”
Una relación donde el respeto no existe, donde la intolerancia, sí se fue de vacaciones para siempre, ya tiene un mal comienzo. Desde ese eje del respeto se parte de una gran posibilidad de duración y de entrega, ahora bien, no con esto digo que por esto, usted va a estar toda su vida con su pareja, no, no se ilusione, no me eche después la culpa que acabó su relación siguiendo el eje de respeto que leyó en una columna de opinión. Hablo del respeto referente al diálogo, de la tolerancia con las diferencias espirituales y sociales, el respeto físico.
Cuando cito a Mayolo y su comentario, me refiero a ser creativos en la relación, sacarle adjetivos a ella, tener algo nuevo que decir todos los días, que la relación no nade en medio de las cuentas de los servicios, el colegio de los niños, las deudas de la tarjeta de crédito por los regalos de diciembre, o la simple y desgraciada rutina, NO!, que aparte de eso, (harto además), esté presente la imaginación, y la creatividad.
La creatividad en una cena, en la forma de hablar, en la rutina del día, en cambiar de supermercado, en fin, serían muchas las cosas que se harían.
No es más por ahora, quería dejar aquí el juicio inmaduro para algunos sobre la caducidad del amor, pero cierto para mi. Y, como les dije al principio, no pretendo decirles la respuesta pero si seducirlos a plantear interrogantes de como llevan su relación…
[1] MAYOLO, CARLOS. ¿Mamá, qué hago? Autobiografía del director de cine caleño. 2002
La duda surgió en una tertulia con mis amigas sobre un tema que “nunca” solemos hablar las mujeres: los hombres. ¿Por qué? -Porque siempre me han encantado los hombres, porque me encanta mi novio, por eso me gusta hablar de él y hablar de los hombres -.
No pretendo resolver la pregunta que planteo, sólo expongo aquello que nos preguntamos en la conversación y que sigue caminando en mi cabeza: ¿Por qué se acaba el amor?, a raíz de esta me seducen otras preguntas: ¿Por qué la relación no puede ser igual que al principio? ¿Por qué dejan de dar detalles? ¿Por qué después de un tiempo se les olvida que eso es importante?...
Voy a partir de dos teorías para mi, son las razones por las que se debe ir el eje de una pareja estable, (llámele como quiera: matrimonio, concubinato, unión libre, noviazgo, en fin) lo más básico: los valores primordiales, aquellos que a muchos nos enseñaron de pequeños, otro, que como diría Mayolo, “Aprender a decir primero los adjetivos que los sustantivos, como yo.[1]”
Una relación donde el respeto no existe, donde la intolerancia, sí se fue de vacaciones para siempre, ya tiene un mal comienzo. Desde ese eje del respeto se parte de una gran posibilidad de duración y de entrega, ahora bien, no con esto digo que por esto, usted va a estar toda su vida con su pareja, no, no se ilusione, no me eche después la culpa que acabó su relación siguiendo el eje de respeto que leyó en una columna de opinión. Hablo del respeto referente al diálogo, de la tolerancia con las diferencias espirituales y sociales, el respeto físico.
Cuando cito a Mayolo y su comentario, me refiero a ser creativos en la relación, sacarle adjetivos a ella, tener algo nuevo que decir todos los días, que la relación no nade en medio de las cuentas de los servicios, el colegio de los niños, las deudas de la tarjeta de crédito por los regalos de diciembre, o la simple y desgraciada rutina, NO!, que aparte de eso, (harto además), esté presente la imaginación, y la creatividad.
La creatividad en una cena, en la forma de hablar, en la rutina del día, en cambiar de supermercado, en fin, serían muchas las cosas que se harían.
No es más por ahora, quería dejar aquí el juicio inmaduro para algunos sobre la caducidad del amor, pero cierto para mi. Y, como les dije al principio, no pretendo decirles la respuesta pero si seducirlos a plantear interrogantes de como llevan su relación…
[1] MAYOLO, CARLOS. ¿Mamá, qué hago? Autobiografía del director de cine caleño. 2002
martes, 13 de febrero de 2007
NO MÁS INDIFERENCIA CON LOS TEMAS PÚBLICOS
No es extraño que aquí en Colombia, las organizaciones del Estado siempre queden deficientes ante sus usuarios y su público; esto me parece una falta de respeto, y más que irrespeto me da tristeza que ellos sigan actuando de esa manera desleal y sólo unos cuantos protesten por sus derechos, como por ejemplo, saber que se hace con el dinero que entra e estas organizaciones, en este caso, EMCALI.
Por estos días se escucha y se crítica la situación con las facturas de EMCALI: en el mes de diciembre del año 2006, se cobró la factura de servicios públicos doble; La razón: en mayo del mismo año, hubo un fallo por modernización en la plataforma tecnológica que se maneja para las facturas, o sea que no se cobró la factura de ese mes, cosa que no es tropiezo de los usuarios, y que de todas maneras lo pagamos en el mes de los regalos, cosa que no debió ser así, ya que existe una ley que cuando una empresa que “presta”[1] los servicios públicos, sino cobra una factura durante cinco meses, ya no podrá cobrársela al usuario y la empresa asumiría el costo.
Ahora bien, la factura se cobró, y efectivamente se pagó. Yo reclamo este acto de cobardía, de agachar la cabeza y hacer caso omiso a los problemas con el Estado, aun sabiendo que la ley se está incumpliendo. Un ejemplo de esto, es una ciudadana, amiga de la casa, que reclamó con discusiones caseras, de igual manera, con la cabeza agachada pagó la factura por el doble, sabiendo que primero: no debía hacerlo por ley, y segundo: era el ahorro de unos meses para los regalos de navidad.
No escribo esta columna para convocar una huelga “pacífica” (que entre otros asuntos, esta no existe) ni mucho menos remediar lo que se hace mal, a lo que voy es a que nosotros desde seres sociales, pertenecientes a una comunidad que en un caso en general, es que somos ciudadanos de Cali, debemos tener conocimiento y conciencia de cómo sea actúa frente a un bien que se obtiene, y que no es regalado, sino que se está pagando. Es decir, la actitud no es bajar la cabeza, y ejercer como ente inerte.
Por estos días se escucha y se crítica la situación con las facturas de EMCALI: en el mes de diciembre del año 2006, se cobró la factura de servicios públicos doble; La razón: en mayo del mismo año, hubo un fallo por modernización en la plataforma tecnológica que se maneja para las facturas, o sea que no se cobró la factura de ese mes, cosa que no es tropiezo de los usuarios, y que de todas maneras lo pagamos en el mes de los regalos, cosa que no debió ser así, ya que existe una ley que cuando una empresa que “presta”[1] los servicios públicos, sino cobra una factura durante cinco meses, ya no podrá cobrársela al usuario y la empresa asumiría el costo.
Ahora bien, la factura se cobró, y efectivamente se pagó. Yo reclamo este acto de cobardía, de agachar la cabeza y hacer caso omiso a los problemas con el Estado, aun sabiendo que la ley se está incumpliendo. Un ejemplo de esto, es una ciudadana, amiga de la casa, que reclamó con discusiones caseras, de igual manera, con la cabeza agachada pagó la factura por el doble, sabiendo que primero: no debía hacerlo por ley, y segundo: era el ahorro de unos meses para los regalos de navidad.
No escribo esta columna para convocar una huelga “pacífica” (que entre otros asuntos, esta no existe) ni mucho menos remediar lo que se hace mal, a lo que voy es a que nosotros desde seres sociales, pertenecientes a una comunidad que en un caso en general, es que somos ciudadanos de Cali, debemos tener conocimiento y conciencia de cómo sea actúa frente a un bien que se obtiene, y que no es regalado, sino que se está pagando. Es decir, la actitud no es bajar la cabeza, y ejercer como ente inerte.
[1] ¿Realmente nos prestan un servicio o es no más que un canje por dinero?
jueves, 1 de febrero de 2007
Sobre Antonio Caballero, Columnista de Semana
Acostumbro mucho a leer novelas, fantasía y sobre todo artículos de opinión, en los dos últimos años, he tenido preferencia de autores de este último género.
Leo los que a mi consideración son malos, (No estoy afirmando que por eso, yo escribo perfecto) leo los agradables, los que sólo critican pero no avanzan, y sobre todo leo los que me gustan, y de algún modo me enseñan hacer una crítica con un argumento, una opinión construida desde la verdad y la subjetividad, tales como Eduardo Escobar con la columna MOTEL en SoHo http://www.soho.com.co/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=5092, Daniel Coronell en Semana http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=100350 , y Antonio Caballero http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=100383, igualmente, en ésta última revista.
Seré sincera al escribir aquí que, ¡y no me da pena!, me siento pequeña estudiante de Comunicación (De hecho lo soy), (Y no estoy insinuando que no tengo la capacidad de escribir algún día con ese contenido de liderazgo y convencimiento, ni mucho menos! Es algo de respeto…) para opinar sobre este hombre como lo es Caballero, un tipo que sabe lo que dice, se sostiene en sus argumentos, para muchos locos, salidos de la realidad, como pataletas de niño empecinado en una idea y no otra; pero para otros, como yo, un difusor de la verdad que los mismos medios callan, la verdad futura del país: Una verdad incierta.
Quiero dejar algo claro, una cosa es que me apasione su estílo crítico-argumentativo, y otra muy distinta, que esté de acuerdo con ideas que expresa.
Leo los que a mi consideración son malos, (No estoy afirmando que por eso, yo escribo perfecto) leo los agradables, los que sólo critican pero no avanzan, y sobre todo leo los que me gustan, y de algún modo me enseñan hacer una crítica con un argumento, una opinión construida desde la verdad y la subjetividad, tales como Eduardo Escobar con la columna MOTEL en SoHo http://www.soho.com.co/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=5092, Daniel Coronell en Semana http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=100350 , y Antonio Caballero http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=100383, igualmente, en ésta última revista.
Seré sincera al escribir aquí que, ¡y no me da pena!, me siento pequeña estudiante de Comunicación (De hecho lo soy), (Y no estoy insinuando que no tengo la capacidad de escribir algún día con ese contenido de liderazgo y convencimiento, ni mucho menos! Es algo de respeto…) para opinar sobre este hombre como lo es Caballero, un tipo que sabe lo que dice, se sostiene en sus argumentos, para muchos locos, salidos de la realidad, como pataletas de niño empecinado en una idea y no otra; pero para otros, como yo, un difusor de la verdad que los mismos medios callan, la verdad futura del país: Una verdad incierta.
Quiero dejar algo claro, una cosa es que me apasione su estílo crítico-argumentativo, y otra muy distinta, que esté de acuerdo con ideas que expresa.
miércoles, 31 de enero de 2007
¡QUE VIVA PASTO, CARAJO!, ¿Y CALI VÉ?
Comencé el año con lo que muchos desean en las 12 uvas y pocos lo logran: viajando, para seguir así hasta el final de éste y los que vienen. Del valle del Cauca a Nariño, a sentir de cerca la “harina” y la carioca (espuma) en los famosos carnavales de blancos y negros (Ene 2 al 6) que se celebran en Pasto; 7 horas de viaje valían la pena para lo que nos esperaba a unos amigos, a mi novio, y a mí.
Todo era sorpresa para mí, desde donde nos íbamos a hospedar hasta que tan bueno era el carnaval, que tanto tenía de cierto aquello que escuché por parte de mis viajeros acompañantes. Pues sí señores, que maravilla, ha pasado ya casi un mes y aun lo halago, y sí se puede, repito en el 2008.
Llegamos a la plaza central, desde donde comenzaba el carnavalito, que son pequeñas comparsas, mientras eso, que la foto, que la pregunta de las gafas mas baratas, (pues eran indispensables para cubrirse de todo lo que tiraban), que buscando el lugar donde nos íbamos hacer para poderlo mirar, de repente llegó gente a echarnos carioca y “harina” que en realidad era cal, yo respondí haciendo lo mismo, aunque con temor pues espere un insulto, como hubiera pasado en mi Cali.
Bastó vivir ese momento para saber lo que se avecinaba, a que tipo de gente me iba a encontrar, como debía ser mi comportamiento, respuesta: menos cohibida ante la diversión sana. Si, todo eso para darme cuenta que las festividades de Pasto y su gente son polares con la feria de mi Cali, al carajo con que Cali es la sucursal del cielo si lo decimos sólo por costumbre, basta ya de dichos pendejos, de que Cali es Cali y lo demás es loma, puede que lo sea, pero a muchos de nosotros los Caleños, se nos olvidó que es el sentido de pertenencia por una ciudad, se nos olvidó el respeto con los eventos culturales y tradicionales.
Todo era sorpresa para mí, desde donde nos íbamos a hospedar hasta que tan bueno era el carnaval, que tanto tenía de cierto aquello que escuché por parte de mis viajeros acompañantes. Pues sí señores, que maravilla, ha pasado ya casi un mes y aun lo halago, y sí se puede, repito en el 2008.
Llegamos a la plaza central, desde donde comenzaba el carnavalito, que son pequeñas comparsas, mientras eso, que la foto, que la pregunta de las gafas mas baratas, (pues eran indispensables para cubrirse de todo lo que tiraban), que buscando el lugar donde nos íbamos hacer para poderlo mirar, de repente llegó gente a echarnos carioca y “harina” que en realidad era cal, yo respondí haciendo lo mismo, aunque con temor pues espere un insulto, como hubiera pasado en mi Cali.
Bastó vivir ese momento para saber lo que se avecinaba, a que tipo de gente me iba a encontrar, como debía ser mi comportamiento, respuesta: menos cohibida ante la diversión sana. Si, todo eso para darme cuenta que las festividades de Pasto y su gente son polares con la feria de mi Cali, al carajo con que Cali es la sucursal del cielo si lo decimos sólo por costumbre, basta ya de dichos pendejos, de que Cali es Cali y lo demás es loma, puede que lo sea, pero a muchos de nosotros los Caleños, se nos olvidó que es el sentido de pertenencia por una ciudad, se nos olvidó el respeto con los eventos culturales y tradicionales.
Todo lo que viví en Pasto, albergaba la felicidad y la dicha que sin embargo, sigue siendo Colombia, pero que lástima reflexionar a partir de una comparación. En los carnavales, los pastusos compartían entre extraños la felicidad de la llegada de los carnavales, no se trataba de desorden, ni de no trabajar, se trataba de disfrutar lo que se exponía, comparsas, representaciones de sus antepasados como la familia castañeda, las aguateras, los panaderos, los cuy, en fin. Todo esto era felicidad, aun después de tantos años del carnaval, cosa contraria que sucede aquí en la feria que entre más tiempo pasa, más fea y aburrida es.
Un sombrerazo de un desconocido habitante Pastuso, un roce en el carnaval con la cal o la carioca, una pintica que viene y va con extraños, dejaba entrever esa facultad de pertenecía por la ciudad, por sus ancestros y sobre todo por la pasión de donde se habita. Entonces mi pregunta es, Si también somos Colombianos, ¿Por qué no asumimos a Cali y sus eventos (La feria de Cali, Dic 25 al 30), festival del Mono Núñez (Junio), o Festival Latinoamericano de danzas folclóricas.) con más pasión y respeto?
Un sombrerazo de un desconocido habitante Pastuso, un roce en el carnaval con la cal o la carioca, una pintica que viene y va con extraños, dejaba entrever esa facultad de pertenecía por la ciudad, por sus ancestros y sobre todo por la pasión de donde se habita. Entonces mi pregunta es, Si también somos Colombianos, ¿Por qué no asumimos a Cali y sus eventos (La feria de Cali, Dic 25 al 30), festival del Mono Núñez (Junio), o Festival Latinoamericano de danzas folclóricas.) con más pasión y respeto?
*Festivales Colombianos: Revista, Guia de rutas por Colombia, 2007
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