miércoles, 21 de febrero de 2007

¿POR QUÉ SE ACABA EL AMOR?

Suelo preguntarme situaciones y cosas que a veces sólo yo me entiendo, para algunos mis preguntas son sin sentido, pero, pilas! todo en esta existencia apela a un sentido.

La duda surgió en una tertulia con mis amigas sobre un tema que “nunca” solemos hablar las mujeres: los hombres. ¿Por qué? -Porque siempre me han encantado los hombres, porque me encanta mi novio, por eso me gusta hablar de él y hablar de los hombres -.

No pretendo resolver la pregunta que planteo, sólo expongo aquello que nos preguntamos en la conversación y que sigue caminando en mi cabeza: ¿Por qué se acaba el amor?, a raíz de esta me seducen otras preguntas: ¿Por qué la relación no puede ser igual que al principio? ¿Por qué dejan de dar detalles? ¿Por qué después de un tiempo se les olvida que eso es importante?...

Voy a partir de dos teorías para mi, son las razones por las que se debe ir el eje de una pareja estable, (llámele como quiera: matrimonio, concubinato, unión libre, noviazgo, en fin) lo más básico: los valores primordiales, aquellos que a muchos nos enseñaron de pequeños, otro, que como diría Mayolo, “Aprender a decir primero los adjetivos que los sustantivos, como yo.[1]

Una relación donde el respeto no existe, donde la intolerancia, sí se fue de vacaciones para siempre, ya tiene un mal comienzo. Desde ese eje del respeto se parte de una gran posibilidad de duración y de entrega, ahora bien, no con esto digo que por esto, usted va a estar toda su vida con su pareja, no, no se ilusione, no me eche después la culpa que acabó su relación siguiendo el eje de respeto que leyó en una columna de opinión. Hablo del respeto referente al diálogo, de la tolerancia con las diferencias espirituales y sociales, el respeto físico.

Cuando cito a Mayolo y su comentario, me refiero a ser creativos en la relación, sacarle adjetivos a ella, tener algo nuevo que decir todos los días, que la relación no nade en medio de las cuentas de los servicios, el colegio de los niños, las deudas de la tarjeta de crédito por los regalos de diciembre, o la simple y desgraciada rutina, NO!, que aparte de eso, (harto además), esté presente la imaginación, y la creatividad.

La creatividad en una cena, en la forma de hablar, en la rutina del día, en cambiar de supermercado, en fin, serían muchas las cosas que se harían.

No es más por ahora, quería dejar aquí el juicio inmaduro para algunos sobre la caducidad del amor, pero cierto para mi. Y, como les dije al principio, no pretendo decirles la respuesta pero si seducirlos a plantear interrogantes de como llevan su relación…

[1] MAYOLO, CARLOS. ¿Mamá, qué hago? Autobiografía del director de cine caleño. 2002

3 comentarios:

Jorge Manrique Grisales dijo...

Juana:

Hay mucho encanto en la narración. Hay que trabajar los párrafos cortos y la puntuación. Aveces las ideas quedan cortadas. Bien por el estilo... Hay que seguir trabajando en la estructura de los párrafos.

Cristian Daniel Pastor dijo...

la creatividad es fundamental para el amor. es el alimento de las relaciones. Enamorar a la pareja con cosas nuevas y dejarse conocer más a fondo es la magia que mantiene al amor vivo. me gustó tu columna, tienes mucha razón. Hay que dejarse conocer cada vez más...hay que asombrar al otro con cosas positivas..eso enamora... Mas dificil que lograr una relación es mantenerla, ahí es donde está el reto que el amor impone

Leonardo Fabio dijo...

Escribiendo con amor hallaras la razón, buena columna, bien china.